Un día a la vez.

Estas guerras internas son muy extrañas.

Al final solo esperas el momento del orgasmo para que pueda salir lo que realmente eres.

Me desnudo frente al espejo y me cuesta inmensamente decir te amo. Este divorcio emocional
conmigo mismo me desborda.

Miles de fantasías visitan mi cabeza mostrándome cómo podría ser mi mundo. Pero siempre
regreso a la horripilante realidad

Es mas sencillo amar a otro que amarse a uno mismo. Es mas fácil cogerse a otro que cogerse a
uno mismo.

Se cual es el camino correcto. Pero no es sencillo transitarlo.
Quizás entregarme a mis demonios sea lo más fácil. Sería un placer presente pero
momentáneo.

He comenzado a meditar. Eso me calma mucho. Todavia queda muchas batallas para poder
ganar esta guerra.

Un día a la vez.

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Inocencia

Eres un depredador.

Dices que quieres conocerme. Dices que soy linda. Me llenas de alagos.

Pides que te envíe una nota de voz. Dices que mencione varias frases y te las envíe. Actúas extraño. Eres algo nuevo para mí. Eres gracioso y me haces reír mucho.

Me pides una foto. Me dices que soy hermosa. Dices cosas lindas sobre mi piel, mis ojos.

Eres la única persona que se interesa en mi. Mis padres solo trabajan y ni siquiera se dan cuenta si estoy en casa.

Pides una foto a tamaño completo. Me escribes que debería ser modelo y suelto una carcajada. Dices que te gustaría estar cerca de mi y yo me sonrojo. Apenas tengo trece años y causas cositas en mi estómago.

Quieres una foto en traje de baño. Yo me resisto pero al final me convences. Voy al baño, me cambio y frente al espejo tomo muchas fotos. Al enviartelas me dices que te hago feliz y eso me sonrojas.

Me pides una vídeo llamada. Me pongo nerviosa. Por fin te veré.

Me coloco la mejor ropa. La emoción embarga mi ser.

En tu cámara está todo oscuro. Dices que se quemó el foco.

Pides que quieres ver mas de mi piel. Me gusta sentirme alagada por ti.

Dices q tu mayor sueño es verme sin ropa. Me avergüenzo, pero sentirne deseada me da felicidad.

La Cura

Sabemos lo que necesitamos. Aunque nos duela tenemos que admitirlo.
Buscamos la manera de remplazarlo. En esta larga carretera llamada vida buscamos sanar nuestro dolor con pomadas momentáneas, pero preferimos no curar la herida.

Buscamos dopar nuestro dolor con drogas, sexo, dinero. Muchos hasta compramos compañía.

Llega el momento en que lo que realmente necesitamos queda oculto en nuestra adicción.

Nos hace sentir cómodos, valientes, fuera de esta realidad. Nos preguntamos a diario por qué algo tan hermoso al final nos hace daño tambien.

Nos entregamos al vicio sin condiciones.
Callamos nuestra humana necesidad con parches momentáneos.

Todos los humanos necesitamos sentirnos amados y aceptados. Eso sumado a otros problemas nos hace hundirnos.

Estamos acostumbrados a no prestar atención a las causas.
Si nos duele cualquier parte de nuestro cuerpo tomamos algo para quitarlo.

Si tenemos fiebre, tomamos algo para bajarla.
Nunca buscamos atacar la causa, solo calmamos el efecto.
Cuando llega el momento de querer dejar la adicción, nos damos cuenta que caemos, caemos y caemos. Sufrimos por eso y sentimos que estamos en un hueco del cual no podemos salir.

Hay que darse cuenta que toda adicción es sencillamente un efecto y para salir hay que atacar la causa.

Marzo

Marzo está antes de abril, está antes de el nacimiento. Marzo está preparando todo para el alumbramiento. Es mejor estar preparado y comenzar a calentar los músculos tensados.

Marzo no piensa en su muerte, el prefiere pensar el los beneficios de ese abril que nacerá sin dientes.

Su compañero febrero siempre ha estado molesto por ser el de la familia el mas pequeño. Marzo prefiere no centrarse en las criticas, el solo quiere mirar lo bonito de la vida.

Sabe que su muerte llegará algún día, por eso prefiere vivir la vida sin mentiras ni lejanías.

Decidió dejar el pasado atrás. Las promesas de enero no son parte de su verdad, aunque en realidad su imaginación va hacia el futuro, tiene toda su concentración en el presente para lograr cumplir su cometido.

Cuando llegue el treinta y uno, se sentirá complacido. Cerrará sus ojos al ver el nacimiento de esa inocente virgen, se sentirá completo al saber que dejó hermosos recuerdos y objetivos logrados. Para muchos será un mes más pero para mí será el inicio de un hermoso trayecto.

Sentirnos

Ella tomaba mi brazo con fragilidad, no podía pronunciar ni una palabra, su enfermedad no se lo permitía.

Podía sentir como sus energías se terminaban. Las lágrimas eran reprimidas para no derrumbar la poca entereza que en nuestros cuerpos se hallaba.

Caminábamos por aquel largo y frío pasillo. Ambos estabamos destruidos.

Ella deseaba sanar mis heridas. Yo deseaba intercambiarme con ella pero no tenia el poder para hacerlo.

Estabamos en situaciones distintas. Nos encontrabamos en polos opuestos. Yo sufría de depresión y nadie creía que eso fuera una enfermedad, ella tenia cáncer y ya era terminal.

Eramos tan diferentes pero por una extraña razón sabíamos cómo nos sentíamos.

Es complicado explicar ese momento, cuando dos almas tienen una conexión que solo ellos puedes sentirla. Cuando no hay necesidad de palabras. Lo único que es necesario es la inmensa empatia que rompe el plano físico y llega a lo espiritual.

Sabia que ella no tenia fuerzas pero el saber que estaba dispuesta a gastarla en mí, era el gesto más hermoso de este planeta.

Los dos queríamos descansar de este infierno que se llama “Vida”. Ella logró descansar y yo sigo esperando el momento en que pueda besar a Morfeo y dormir en sus brazos por la eternidad.

Quizás

Quizás si soy un monstruo.

Quizás debería dejarlo salir.

Quizás así mi vida sería más satisfactoria.

Quizás ponerlo en libertad me haga feliz.

Quizás alimentar sus ansias de carne sea lo mejor.

Quizás debería dejar que destruya todo a mi alrededor y de allí hacer un nuevo comienzo.

Suposiciones nublan mi mundo. Un animal dentro de mí intenta ser libre, intenta dominar el mundo. Dentro de mí hay suposiciones que no sé cómo aclarar.

David y Goliat

Trato de ser fuerte y no lo logro.

Soy una lágrima que intenta ser imparable como el mar. Soy un suspiro que trata de ser impetuoso como el viento. Soy una pequeña ancla sosteniéndose con fuerza para luchar contra la angustiosa tormenta. Soy una cucaracha que lucha para sobrevivir a la pisada de un elefante. Quizás soy un David que intenta exterminar a mi Goliat.

Debo aceptar lo que soy.

Debo aceptar mi inminente muerte.

Debo dejar que este dolor me consuma, quizás algún día todo esto termine.