Un día a la vez.

Estas guerras internas son muy extrañas.

Al final solo esperas el momento del orgasmo para que pueda salir lo que realmente eres.

Me desnudo frente al espejo y me cuesta inmensamente decir te amo. Este divorcio emocional
conmigo mismo me desborda.

Miles de fantasías visitan mi cabeza mostrándome cómo podría ser mi mundo. Pero siempre
regreso a la horripilante realidad

Es mas sencillo amar a otro que amarse a uno mismo. Es mas fácil cogerse a otro que cogerse a
uno mismo.

Se cual es el camino correcto. Pero no es sencillo transitarlo.
Quizás entregarme a mis demonios sea lo más fácil. Sería un placer presente pero
momentáneo.

He comenzado a meditar. Eso me calma mucho. Todavia queda muchas batallas para poder
ganar esta guerra.

Un día a la vez.

Anuncios

Ilusiones.

Te dije con entusiasmo lo que siento por ti. Pensé que correrías a mis brazos.
Soñé con que sucedería ese milagro.

Te dije que estaba ideando regalarte mis días y noches.

Nació una sonrisa de tu rostro.

Te pedí una cita y dijiste que aceptabas. Te pregunté que cuando estabas disponible y me dijiste: “El treinta y uno de febrero” la emoción me secuestró, no entendí la indirecta.

Me abrazaste y dijiste al oído: “no sabes cuanto te quiero, amigo”. Mis piernas se derritieron, la excitación de mi cuerpo era incontrolable.

Agarraste mi mano, besaste mi mejilla y dijiste: “solo amigos”.
Se que todavía le amas, él es dueño de tu corazón, aunque lo pisoteó.
No puedes sacar de tu cabeza la imagen de él casándose pero es tiempo de superar, es tiempo de saber lo que es amar de verdad.

Es el momento de soltar y perdonar.

Yo no esperaré, sino me quieres allí seguiré adelante. Yo pensaba llevarte al cielo pero tu prefieres bajar con gran dolor cada nivel de ese infierno.

La Cura

Sabemos lo que necesitamos. Aunque nos duela tenemos que admitirlo.
Buscamos la manera de remplazarlo. En esta larga carretera llamada vida buscamos sanar nuestro dolor con pomadas momentáneas, pero preferimos no curar la herida.

Buscamos dopar nuestro dolor con drogas, sexo, dinero. Muchos hasta compramos compañía.

Llega el momento en que lo que realmente necesitamos queda oculto en nuestra adicción.

Nos hace sentir cómodos, valientes, fuera de esta realidad. Nos preguntamos a diario por qué algo tan hermoso al final nos hace daño tambien.

Nos entregamos al vicio sin condiciones.
Callamos nuestra humana necesidad con parches momentáneos.

Todos los humanos necesitamos sentirnos amados y aceptados. Eso sumado a otros problemas nos hace hundirnos.

Estamos acostumbrados a no prestar atención a las causas.
Si nos duele cualquier parte de nuestro cuerpo tomamos algo para quitarlo.

Si tenemos fiebre, tomamos algo para bajarla.
Nunca buscamos atacar la causa, solo calmamos el efecto.
Cuando llega el momento de querer dejar la adicción, nos damos cuenta que caemos, caemos y caemos. Sufrimos por eso y sentimos que estamos en un hueco del cual no podemos salir.

Hay que darse cuenta que toda adicción es sencillamente un efecto y para salir hay que atacar la causa.

No

Me miras de una forma extraña.

Me has hecho una propuesta que debo rechazar enseguida. Intentas besarme y yo retrocedo. Coges mi nalga derecha, la aprietas como tu propiedas.

Preguntas con un gesto obceno si suelo masturbarme. Tu pregunta me toma desprevenido y la sorpresa me invade. Respondo diciendo que no es tu problema.

Dices que quieres probar mi lengua dentro de tu boca y enseguida puedo oler los aires de doble sentido.

Deseas dormir desnuda en mi cama.

En mi cabeza quiero creer q es una pesadilla.

Si no fueramos tan diferentes no abria problema.

Pero apenas tienes once años y ya eres una leona que con gran hambre sale a cazar.

Cerrar Ciclos.

Hablar sobre cerrar ciclos es sencillo, pero llevarlo a la realidad es muy difícil.

Cerrar ciclos conlleva sufrimiento. Es dejar ir lo que que tanto anhelabas no perder. Es decir la verdad cuando preferías vivir en una mentira.

Quizás huías de las consecuencias de enfrentar el problema. Ahora tienes que nada en el mar de penalidades.

Pero algo dentro de ti lo pide a gritos. Deseas ser libre. Quieres saltar ese obstáculo y dejarlo atrás. Seguir con tu vida es el propósito mayor.

Cerrar ciclos es difícil y en ocasiones doloroso pero es necesario.