El hombre del espejo.

Procedí a colocarme frente al espejo y encontré a un hombre desnudo, de unos veinte años de edad aproximadamente.
Su cuerpo estaba desarrollado por completo.

En su mirada intensa podía notar su dolor. Podía ver sus heridas que no eran físicas sino emocionales. Llegaban a mis oídos los gritos de su alma aunque mantenía su boca cerrada.

Vivia en una cárcel de la cual quería escapar. La horrible cárcel de la vida.

Según había leído el complejo de edipo había sido el causante de todo ese infierno.

De sus ojos comenzaron a brotar lágrimas de soledad. El temor endurecía su mandíbula. Podía sentir lo fría que estaban sus manos aunque no lo tocaba. En sus ojos podía ver lo ansioso que estaba, él deseaba que el ángel de la muerte viniera a buscarlo.

Es curioso lo que puedes ver frente al espejo.

Estudiar Psicología

Encontré lo que quiero ser.

Quiero conocer el por qué del comportamiento humano.

Conocer las emociones.

Sentir la la satisfacción de ayudar a otros.

Poder ser su oído. Escucharles sin juzgar.

Ser una mano amiga.

Guiarlos hasta la solución de lo que les adolece.

Quiero ser de utilidad para la sociedad.

Quiero estudiar psicología.

¿El Fin?

No sé que pensar de los jóvenes actuales. Claro no viví en épocas anteriores pero la degradación cultural me parece excesiva.

Jóvenes que no conocen a Bob Marley,Jhon Lennon,Queen.

Si ven a un joven que le guste leer lo critican sin contemplación,lo ven como un bicho raro.

Si habla de manera correcta lo critican por no tener un vocabulario no soez.

No sé que pensar. No sé si perder la esperanza.

He conocido a un joven de 13 años y noté claramente el conflicto interno entre ser lo que desea o hacer lo que los demás quieren para ser aceptado.

La sociedad suele ser dura con aquellos que son diferentes a ella. Si no escuchas su música de moda pueden acribillarte con miles de sinónimos de homosexual.

La clara obsesión con el tema sexual influye en cada elemento de la vida actual, tanto así que es complicado mantener una conversación sin que no aparezca alguna expresión en doble sentido. Lo hermoso que podía expresar una canción ha sido rebajado a un ritmo pegajoso con letra realmente degradante. La belleza del baile ha sido reemplazado con escena de sexo con ropa. Ya los padres no se horrorizan al ver a sus hijos (niños y adolescentes)con ropa realmente reveladoras sin dejar nada a la imaginación. Chicas muestran en redes sociales sus cuerpos en bailes llamados «Twerking», los comparten sin pensar en consecuencias presentes y futuras.

La sociedad se disfraza de inocente abuelita para terminar de comerse a la poca inocencia y cultura.

¿Es el fin?