Feliz año nuevo.

En ocasiones la cabeza me pregunto brevemente lo que será de mi vida el año que viene. Hace 2 años me encontraba de mi país primera vez estaba en Colombia tratando de superar Dolores del pasado intentando ser una nueva persona que el dolor que tanto me habías ahogado fuera parte del pasado. Hace un año estaba en Perú buscando todavía mi gran sueño luchando con mi espada dejarme caer intentando que la vida sea un motivo para vivir y que la muerte sólo sea un sonido lejano. Hoy estoy en Brasil las cosas han mejorado mucho, pero las batallas No termina están ahí, esperando que yo pierda la guerra dónde estaré mañana es una incógnita, Dónde está el próximo mes, una inmensa interrogante, Dónde está el año que viene, seguiré aquí luchando por mi vida, luchando por mi.

Al ver tu mirada creí encontrar la solucion a mis problemas. Tu sonrisa me llevo a nuevos limites. Tus caricias daban descanzo a mi desgastada alma.

Creí encontrar en tu amor la salvacion de mi alma.

Me diste lo mejor de ti. Te entregaste sin condiciones.

No tenias ningun interes. Fuiste sincera. Fuiste lo que nunca nadie habia hecho.

Contigo no necesitaba de sexo. No necesitaba ser el mejor.

Me has enseñado a caminar.

Barranquillera.

El calor es parte de ella. Le encanta hacerle saber a los demás que tiene algo que tiene todos desean.

Mueve el cuerpo al ritmo de una canción que de forma subliminal invita al sexo.

Mira a los ojos a su víctima sabiendo que es inevitable escapar.

En medio de sus piernas hay dos labios esperando ser besados. Ama dejar poco a la imaginación. Sube sus dedos a través de sus piernas invitando al placer.

Ella sabe lo que causa en el sexo opuesto. Le fascina enseñar su piel; usa decote intentando subir la temperatura del espectador, apenas cubre hasta debajo de sus muslos invitando a cualquier incauto a caer en sus redes.

Así es ella. Ama ser admirada. Ama ser deseada. Ama la sensualidad.

Así son las mujeres de Barranquilla (Colombia).

Primera semana.

Comenzar de cero no es sencillo. Empezar una revolución no trae felicidad inmediata.

Tuve que irme mi país. Ahora debo agregar a mi curriculum: Vendedor de café, Vendedor de helados y Recogedor de botellas de plástico.

Esta nueva temperatura asfixia mis pulmones.

Al ver la riqueza de esta nueva tierra me he dado cuenta lo ridículos que somos al no valorar lo que tenemos.

En la abundancia no hay crecimiento. En la abundancia no hay evolución.

A pesar de todos estos cambios me siento feliz.

Siento mas ganas que antes de luchar. No puedo negar que algunas veces lloro pero sé que para mí quizás pueda existir un mañana.
Pero por lo menos me conformo con el hoy.

Ya la masturbación no es mi escape. Solamente en una breve distracción.

Colombia me ha recibido con los brazos muy abierto y se los agradezco.

País hermoso. Gente maravillosa.