Avistamiento.

Dolor, desesperación, rabia, envidia, Muerte.

La ventana me muestra un colorido paisaje, mi corazón prefiere obviarlo.

No recuerdo la ultima vez que me desborde de alegría, una sola vez me sentí acompañado. Ese recuerdo enciende una chispa que me hace desear volver a ese momento, cuando me sentía caliente, cuando mi risa retumbaba mis oídos. El hubiera hace presencia y el dolor regresa de nuevo.

En mi perspectiva mi vida esta llena de teclas negras, en ocasiones aparece una blanca pero muere, cede a la presión, al dolor.

Recuerdo las calles que transitaba diciendo dentro de mí «Vamos a luchar». Pero todo guerrero necesita tiempo para descansar de la guerra, necesita cerrar sus oídos y perderse en el silencio.

Ahora soy un montón de dolor y recuerdo del pasado.

Un día alguien comparó mi situación a un hoyo, un maldito y profundo hoyo. No pudo decirlo mejor, estoy hundido en este montón de porquería y sencillamente ya no sé que hacer. Siento que este es mi destino. Así nací, así moriré.

Mi almohada no desea albergar más lágrimas. Mis amigos no pueden comprenderme. El psicólogo solo da consejos leído de un libro autoayuda, Dios me declaró caso perdido. Así nací, así moriré.

Me falta el aliento, mi corazón no tiene fuerzas para latir, mi cuerpo ya no responde, el humo de aquel cigarro me ayuda a sacar un poco de dolor pero es momentáneo.

Mi único deseo es descansar.

Mi único castigo es la que no tengo el valor para hacerlo.

Hipócritas

La inmensurable carga que impone la sociedad y la religión es demasiado pesada.
Viven en una intensa e hipócrita critica a lo «moralmente» correcto.
Navego entre calles viendo bien que actúan todos. Se avergüenzan al escuchar las palabras
«pene», «vagina», prefieren ponerles sobrenombres menos vergonzosos.
Hipócritas.
Afirman que se preocupan por ti, pero lo único que desean es tener a alguien de quien hablar.
Critican acciones pero son incapaces de interesarse por el motivo por el cual las realizas.
Corro a interesarme por una chica mucho menor que yo y comenzo a escuchar el enorme
cotilleo en mi contra.
Malditos hipócritas.
Por su culpa tengo miedo de buscar ayuda. Tengo miedo de admitir que soy un adicto.
Me toca tragarme lo que siento y morir cada día un poco mas.
Hoy solo pues contar dos.

Al ver tu mirada creí encontrar la solucion a mis problemas. Tu sonrisa me llevo a nuevos limites. Tus caricias daban descanzo a mi desgastada alma.

Creí encontrar en tu amor la salvacion de mi alma.

Me diste lo mejor de ti. Te entregaste sin condiciones.

No tenias ningun interes. Fuiste sincera. Fuiste lo que nunca nadie habia hecho.

Contigo no necesitaba de sexo. No necesitaba ser el mejor.

Me has enseñado a caminar.

Marzo

Marzo está antes de abril, está antes de el nacimiento. Marzo está preparando todo para el alumbramiento. Es mejor estar preparado y comenzar a calentar los músculos tensados.

Marzo no piensa en su muerte, el prefiere pensar el los beneficios de ese abril que nacerá sin dientes.

Su compañero febrero siempre ha estado molesto por ser el de la familia el mas pequeño. Marzo prefiere no centrarse en las criticas, el solo quiere mirar lo bonito de la vida.

Sabe que su muerte llegará algún día, por eso prefiere vivir la vida sin mentiras ni lejanías.

Decidió dejar el pasado atrás. Las promesas de enero no son parte de su verdad, aunque en realidad su imaginación va hacia el futuro, tiene toda su concentración en el presente para lograr cumplir su cometido.

Cuando llegue el treinta y uno, se sentirá complacido. Cerrará sus ojos al ver el nacimiento de esa inocente virgen, se sentirá completo al saber que dejó hermosos recuerdos y objetivos logrados. Para muchos será un mes más pero para mí será el inicio de un hermoso trayecto.

Lo que soy.

Recorre por cada parte de lo ser una fuerte energía.

Durante años un desconocimiento estaba presente en cada aspecto de mi vida. Eso me hacia sentir vacío y triste.

Una adicción empezó a alimentarse de mí como una sanguijuela. Lloré lágrimas de sangre buscando una salida.

Hasta que di cuenta que yo soy más que todo eso.

Soy más que un esclavo de mis deseos.

Soy un artista. Un amante de la cultura en sus diferentes expresiones.

Soy mucho más que un instrumento de utilidad para las personas.

Soy un soñador. Un soñador que anhela hacerlos realidad.

Ahora vivo para conocerme. Vivo para cumplir mis sueños. Vivo para encontrar la felicidad.

No puedo esperar que un deseo de cometa haga todo por mí. Es hora de poner manos a la obra.

Un verdadero beso de amor. Un abrazo que me enseñe lo que es vivir. Una hermosa sonrisa sincera. Una ayuda que no espere nada a cambio.

Por eso lucharé. Sin descanso hasta lograrlo lucharé.

Me amaré como soy. Me aceptaré como soy.

19 centímetros

Me miro desnudo frente al espejo y me pregunto cómo pude dejar que 19 centímetros controlaran mi vida. En comparación a mí, él es un ser pequeño.

Tal como él señor de la esquina se deja dominar por un pequeño cigarro, yo me dejo guiar por unos cuantos centímetros.

Dolor me ha traído, y yo diría que mucho. Esa extraña sensación dentro de él que pide más y más. Un deseo insaciable. Él es un animal que solo se deja llevar por sus instintos. Pero yo no quiero participar en los juegos de ese animal.

Satiriasis.

Adicción.

Desconexión.

Catarsis.

Desde aquella primera vez el deseo crece y crece. No sé cómo contenerlo. He pensando en cortarlo. He tomado muchos ansiolíticos pero no le causan efecto.

Mi infierno mide solo 19 centímetros. Estoy cansado. Ya no sé que hacer.

Ha llegado el tiempo.

Los errores se pagan caro. Muchas veces se pagan con sangre. Ha llegado mi tiempo. Es tiempo de que broten mis lágrimas de sangre.

Es tiempo de alejarme de todos. Es tiempo para transformarme. Necesito hacer un inventario sobre quién soy y lo que quiero. Necesito ordenar mi pasado. Necesito perdonarme pero no sé cómo hacerlo.

Mis errores son tantos como los granos de arena en la orilla del mar. Son tan inmensos que nublan mi visión.

Veo en la mesa doce cajas de antidepresivos y recuerdo que mi recuperación será muy larga y que es igualmente largo el camino que queda por seguir.

Quiero conocer nuevas personas. Quiero escribir, dibujar y cantar. Quiero enamorarme.

Lo único que pido es ser feliz.

Tengo miedo de hacerle daño a las personas que aprecio. Ojalá pudieran comprender el motivo por qué me he alejado. El por qué soy diferente.

Solo quiero cuidarlos y la mejor manera de hacerlo es alejándolos de mí.

Tu recuerdo.

Ya no volveré a tocar tu mano. Siento que el vacio de tu ausencia se hace cada día más profundo.

Me arrepiento de que el tiempo que pasé contigo no hubiera sido suficiente.

No cierres tus ojos por favor.

Mi vida se vuelve un desierto sin tu amor.

Quedate.

Cada parte de mi alma llora al recordar el momento de tu partida. Hubiera preferido mil veces que no te hubieras ido.

Mis canciones murieron contigo. Mis manos decidieron dejar de dibujar desde que saliste por esa puerta.

Muero cada vez que suena nuestra canción.

Es imposible decirle a mi alma que te olvide. Es imposible dejar de llorar con tu carta.

Al final no fue tu decisión marcharte.

Él decidió por los dos. Por su decisión llegó mi depresión. Por su decisión llegó nuestro adiós.

Cómo podías decirle no al cáncer. Cómo podías decirle que no querías morir.

Una muerte se acerca.

El ángel de la muerte está parado en la puerta. Ya ha elegido su próxima víctima.

Nadie puede verlo ni sentir su presencia pero yo soy diferente; quizás por que soy su próxima víctima.

No debo temer a la muerte. Ella trae descanso, ella es transformación, es revolución.

Ángel de la muerte llevate mis penas. Ángel de la muerte llevate mi dolor.

Todos le temen. Sienten escalofríos al saber que está cerca. Pero el estar consciente de su presencia debe traer superación, saber que está cerca es mi salvación.

El ángel de la muerte elimina los vestigios de nuestra vida. Está detrás de nosotros llevándose cada segundo muerto de nuestra vida.

Ángel de la muerte ayudame a vivir cada día cómo si fuera el ultimo.

Llevate el maldito pasado y da luz a mi presente.

Una muerte se acerca.

Una Nueva Esperanza.

Quiero vivir, deseo sentir eso que llaman vida.

Caminar sin centrarme en el pasado, solo disfrutar el presente.

Escuchar a un niño llorar, sin sentir envidia de su llanto.

No centrarme nunca más en mis errores y enfocarme en encontrar nuevos logros.

Conocer nuevas sensaciones, sentir que hay otras cosas que pueden hacerme volar aparte de la masturbación.

Deseo sentir que valgo, que tengo propósito.

Dejar toda máscara y ser el «Yo» real.

Dejar mi adicción a un lado y sentir que solo necesito de mí mismo para ser feliz.

Una muerte se acerca.

Puedo no tener un hermoso pasado. Puede que me espere un horroroso futuro. Pero el presente es mio y voy a aprovecharlo.

Gracias a todos mis lectores por ser parte de éste presente.