U.C.V

Hoy visité por primera vez la facultad o escuela de psicología de La universidad central de Venezuela. Y me enamoré.

Lamentablemente no he tomado ninguna foto pero debo decirles que en realidad es hermosa.

Es tan artística. Sus esculturas dan un toque sublime a la universidad. Sus ventanas decoradas con vidrios de diferentes colores (no conozco el nombre de la técnica) hace de la iluminación algo hermoso.

La biblioteca me encanto debido a que desde que entras sientes un aire de investigación verdadera y profunda.

Anteriormente había estado en la U.C.V pero no de la manera que deseaba. Mi hermana estaba enferma de cáncer y duré tres meses visitando el hospital universitario hasta que ella murió y desde ese entonces (tres años) no visitaba la ciudad universitaria, creo que los malos recuerdos y el dolor me ganaban. Pero esta vez fue genial.

El amor hacia la psicología ha crecido desde este magnífico encuentro.

Universidad central de Venezuela quiero que seas mi Alma Mater.

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¿El Fin?

No sé que pensar de los jóvenes actuales. Claro no viví en épocas anteriores pero la degradación cultural me parece excesiva.

Jóvenes que no conocen a Bob Marley,Jhon Lennon,Queen.

Si ven a un joven que le guste leer lo critican sin contemplación,lo ven como un bicho raro.

Si habla de manera correcta lo critican por no tener un vocabulario no soez.

No sé que pensar. No sé si perder la esperanza.

He conocido a un joven de 13 años y noté claramente el conflicto interno entre ser lo que desea o hacer lo que los demás quieren para ser aceptado.

La sociedad suele ser dura con aquellos que son diferentes a ella. Si no escuchas su música de moda pueden acribillarte con miles de sinónimos de homosexual.

La clara obsesión con el tema sexual influye en cada elemento de la vida actual, tanto así que es complicado mantener una conversación sin que no aparezca alguna expresión en doble sentido. Lo hermoso que podía expresar una canción ha sido rebajado a un ritmo pegajoso con letra realmente degradante. La belleza del baile ha sido reemplazado con escena de sexo con ropa. Ya los padres no se horrorizan al ver a sus hijos (niños y adolescentes)con ropa realmente reveladoras sin dejar nada a la imaginación. Chicas muestran en redes sociales sus cuerpos en bailes llamados «Twerking», los comparten sin pensar en consecuencias presentes y futuras.

La sociedad se disfraza de inocente abuelita para terminar de comerse a la poca inocencia y cultura.

¿Es el fin?