Avistamiento.

Dolor, desesperación, rabia, envidia, Muerte.

La ventana me muestra un colorido paisaje, mi corazón prefiere obviarlo.

No recuerdo la ultima vez que me desborde de alegría, una sola vez me sentí acompañado. Ese recuerdo enciende una chispa que me hace desear volver a ese momento, cuando me sentía caliente, cuando mi risa retumbaba mis oídos. El hubiera hace presencia y el dolor regresa de nuevo.

En mi perspectiva mi vida esta llena de teclas negras, en ocasiones aparece una blanca pero muere, cede a la presión, al dolor.

Recuerdo las calles que transitaba diciendo dentro de mí «Vamos a luchar». Pero todo guerrero necesita tiempo para descansar de la guerra, necesita cerrar sus oídos y perderse en el silencio.

Ahora soy un montón de dolor y recuerdo del pasado.

Un día alguien comparó mi situación a un hoyo, un maldito y profundo hoyo. No pudo decirlo mejor, estoy hundido en este montón de porquería y sencillamente ya no sé que hacer. Siento que este es mi destino. Así nací, así moriré.

Mi almohada no desea albergar más lágrimas. Mis amigos no pueden comprenderme. El psicólogo solo da consejos leído de un libro autoayuda, Dios me declaró caso perdido. Así nací, así moriré.

Me falta el aliento, mi corazón no tiene fuerzas para latir, mi cuerpo ya no responde, el humo de aquel cigarro me ayuda a sacar un poco de dolor pero es momentáneo.

Mi único deseo es descansar.

Mi único castigo es la que no tengo el valor para hacerlo.

Es tan difícil decir adiós.

Me di cuenta que ya no vale la pena esperar que me regales un poco de tu tiempo.

El tiempo pasa y sigo siendo invisible para ti. No me puedo pasar toda la vida esperando por ti.

Me duele verte pasar y que seas incapaz de regalarme una mirada.

Es tiempo de dejarte partir. Es el momento de ver la realidad. Sé que no soy ni una pizca de lo que buscas.

Ya no sé que inventar para llamar tu atención. Me encantas y mucho. Pero prefiero partir que seguir hiriéndome cada dia. Te dejo en paz. Lo siento.

La Cura

Sabemos lo que necesitamos. Aunque nos duela tenemos que admitirlo.
Buscamos la manera de remplazarlo. En esta larga carretera llamada vida buscamos sanar nuestro dolor con pomadas momentáneas, pero preferimos no curar la herida.

Buscamos dopar nuestro dolor con drogas, sexo, dinero. Muchos hasta compramos compañía.

Llega el momento en que lo que realmente necesitamos queda oculto en nuestra adicción.

Nos hace sentir cómodos, valientes, fuera de esta realidad. Nos preguntamos a diario por qué algo tan hermoso al final nos hace daño tambien.

Nos entregamos al vicio sin condiciones.
Callamos nuestra humana necesidad con parches momentáneos.

Todos los humanos necesitamos sentirnos amados y aceptados. Eso sumado a otros problemas nos hace hundirnos.

Estamos acostumbrados a no prestar atención a las causas.
Si nos duele cualquier parte de nuestro cuerpo tomamos algo para quitarlo.

Si tenemos fiebre, tomamos algo para bajarla.
Nunca buscamos atacar la causa, solo calmamos el efecto.
Cuando llega el momento de querer dejar la adicción, nos damos cuenta que caemos, caemos y caemos. Sufrimos por eso y sentimos que estamos en un hueco del cual no podemos salir.

Hay que darse cuenta que toda adicción es sencillamente un efecto y para salir hay que atacar la causa.

El extraterrestre

Me ha pasado algo extraño. Mi acento ha cambiado de un día para otro. Es cómo sí donde estoy ahora fuera mi lugar de origen.

Creo que es mi adicción interna por sentirme aceptado.

Pero hay algo que está formándose dentro de mí. Un asco por la compañía de otros seres humanos.

No quiero estar cerca de mi familia. Deseo estar lo más lejos posible de mis antiguos amigos. No existe ningún tipo de anhelo de crear ningún lazo con nadie.

He obtenido una facilidad para decepcionarme de las personas. Decepcionarme de lo que hacen y dicen.

Creo que el hecho de que durante tiempo sacrifique mi felicidad por otros ha sido el detonante.

Mi corazón ya no se preocupa por los problemas de nadie.

Me siento cada día más inhumano. Soy un extraterrestre que no encuentra su lugar. Deseo viajar de país en país para encontrarlo.

Hermanos si leen este mensaje por favor no me dejen acá. Ayudenme.

Adiós.

Yo hubiera tatuado la luna con tu nombre si me lo pidieras. Nada podría etiquetar de imposible a la hora de complacerte.

Eras mi delicada rosa en mi pequeño planeta.

Quería entregarte mi presente y mi futuro. Dedicarte cada momento de mi existencia. Llevarte a las nubes y hacerte dar carcajadas de felicidad.

Soñaba que con nuestro acto de amor, pudiéramos hacer florecer la más hermosa descendencia.

Yo seria para ti y tu serias para mí.

Las ganas de perderme en tus rosados labios me hacían luchar contra cualquier obstáculo.

Me imaginaba a mis dedos recorriendo cada centímetro de tu cuerpo. Mis labios bajando por tu espalda. Mi ojos comtemplando aquéllos lugares que pocos han contemplado.

Intenté enviarte miles de señales. Procuré que lo nuestro se hiciera realidad.

Ahora me doy por vencido. Renuncio a tener tu amor. Me despido de este deseo de besar tus labios.

Adiós.

Adiós.

Yo hubiera tatuado la luna con tu nombre si me lo pidieras. Nada podría etiquetar de imposible a la hora de complacerte.

Eras mi delicada rosa en mi pequeño planeta.

Quería entregarte mi presente y mi futuro. Dedicarte cada momento de mi existencia. Llevarte a las nubes y hacerte dar carcajadas de felicidad.

Soñaba que con nuestro acto de amor, pudiéramos hacer florecer la más hermosa descendencia.

Yo seria para ti y tu serias para mí.

Las ganas de perderme en tus rosados labios me hacían luchar contra cualquier obstáculo.

Me imaginaba a mis dedos recorriendo cada centímetro de tu cuerpo. Mis labios bajando por tu espalda. Mi ojos comtemplando aquéllos lugares que pocos han contemplado.

Intenté enviarte miles de señales. Procuré que lo nuestro se hiciera realidad.

Ahora me doy por vencido. Renuncio a tener tu amor. Me despido de este deseo de besar tus labios.

Adiós.