El Camino.

Hay decisiones tan desesperadas que quizás nadie pueda comprenderlas. Solo queda cerrar los ojos y transitar el camino elegido sin importar las opiniones externas.

El camino al amor es inexplicable, muchas veces doloroso y cruel pero al final el agradecimiento es eterno.

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Decisiones

Es complicado afirmar si una decisión es buena o mala.

Dicen que por sus consecuencia puedes saberlo pero muchas veces una buena decisión puede traer duras consecuencias.

Quizás por ir en busca de tu felicidad decides divorciarte y eso trae cantidad duras consecuencias judiciales, emocionales y familiares.

Ese oscuro momento cuando esperas que tipo de consecuencias traerá tu decisión te hace dudar.

Muchas veces la vida decide por nosotros.

La muerte no lo decidimos.

La enfermedad no la decidimos.

Poco es lo que realmente decidimos en la vida, nisiquiera el nombre nuestro lo elegimos.

La Cura

Sabemos lo que necesitamos. Aunque nos duela tenemos que admitirlo.
Buscamos la manera de remplazarlo. En esta larga carretera llamada vida buscamos sanar nuestro dolor con pomadas momentáneas, pero preferimos no curar la herida.

Buscamos dopar nuestro dolor con drogas, sexo, dinero. Muchos hasta compramos compañía.

Llega el momento en que lo que realmente necesitamos queda oculto en nuestra adicción.

Nos hace sentir cómodos, valientes, fuera de esta realidad. Nos preguntamos a diario por qué algo tan hermoso al final nos hace daño tambien.

Nos entregamos al vicio sin condiciones.
Callamos nuestra humana necesidad con parches momentáneos.

Todos los humanos necesitamos sentirnos amados y aceptados. Eso sumado a otros problemas nos hace hundirnos.

Estamos acostumbrados a no prestar atención a las causas.
Si nos duele cualquier parte de nuestro cuerpo tomamos algo para quitarlo.

Si tenemos fiebre, tomamos algo para bajarla.
Nunca buscamos atacar la causa, solo calmamos el efecto.
Cuando llega el momento de querer dejar la adicción, nos damos cuenta que caemos, caemos y caemos. Sufrimos por eso y sentimos que estamos en un hueco del cual no podemos salir.

Hay que darse cuenta que toda adicción es sencillamente un efecto y para salir hay que atacar la causa.

Adiós.

Yo hubiera tatuado la luna con tu nombre si me lo pidieras. Nada podría etiquetar de imposible a la hora de complacerte.

Eras mi delicada rosa en mi pequeño planeta.

Quería entregarte mi presente y mi futuro. Dedicarte cada momento de mi existencia. Llevarte a las nubes y hacerte dar carcajadas de felicidad.

Soñaba que con nuestro acto de amor, pudiéramos hacer florecer la más hermosa descendencia.

Yo seria para ti y tu serias para mí.

Las ganas de perderme en tus rosados labios me hacían luchar contra cualquier obstáculo.

Me imaginaba a mis dedos recorriendo cada centímetro de tu cuerpo. Mis labios bajando por tu espalda. Mi ojos comtemplando aquéllos lugares que pocos han contemplado.

Intenté enviarte miles de señales. Procuré que lo nuestro se hiciera realidad.

Ahora me doy por vencido. Renuncio a tener tu amor. Me despido de este deseo de besar tus labios.

Adiós.

Adiós.

Yo hubiera tatuado la luna con tu nombre si me lo pidieras. Nada podría etiquetar de imposible a la hora de complacerte.

Eras mi delicada rosa en mi pequeño planeta.

Quería entregarte mi presente y mi futuro. Dedicarte cada momento de mi existencia. Llevarte a las nubes y hacerte dar carcajadas de felicidad.

Soñaba que con nuestro acto de amor, pudiéramos hacer florecer la más hermosa descendencia.

Yo seria para ti y tu serias para mí.

Las ganas de perderme en tus rosados labios me hacían luchar contra cualquier obstáculo.

Me imaginaba a mis dedos recorriendo cada centímetro de tu cuerpo. Mis labios bajando por tu espalda. Mi ojos comtemplando aquéllos lugares que pocos han contemplado.

Intenté enviarte miles de señales. Procuré que lo nuestro se hiciera realidad.

Ahora me doy por vencido. Renuncio a tener tu amor. Me despido de este deseo de besar tus labios.

Adiós.

Ha llegado el tiempo.

Los errores se pagan caro. Muchas veces se pagan con sangre. Ha llegado mi tiempo. Es tiempo de que broten mis lágrimas de sangre.

Es tiempo de alejarme de todos. Es tiempo para transformarme. Necesito hacer un inventario sobre quién soy y lo que quiero. Necesito ordenar mi pasado. Necesito perdonarme pero no sé cómo hacerlo.

Mis errores son tantos como los granos de arena en la orilla del mar. Son tan inmensos que nublan mi visión.

Veo en la mesa doce cajas de antidepresivos y recuerdo que mi recuperación será muy larga y que es igualmente largo el camino que queda por seguir.

Quiero conocer nuevas personas. Quiero escribir, dibujar y cantar. Quiero enamorarme.

Lo único que pido es ser feliz.

Tengo miedo de hacerle daño a las personas que aprecio. Ojalá pudieran comprender el motivo por qué me he alejado. El por qué soy diferente.

Solo quiero cuidarlos y la mejor manera de hacerlo es alejándolos de mí.

No hables.

Suenas tan estúpido cuando dices que me comprendes. Solo dices lo que crees que quiero oír.

Cómo puedes saber lo que siento si no has pasado por lo mismo. Dices que todo pasará, pero no conoces mi infierno.

Solo cuando pases por esto, podrás saber cómo se siente. Cuando veas todo a tu alrededor destruirse. Cuando el dolor consuma tus días. Cuando sientas que no existe el mañana. En ese momento, ven y dime que me comprendes.

Es mejor que no digas nada. Si quieres acompañarme solo sientate a mi lado y ve el amanecer conmigo, pero no trates de consolarme.

Diciendo que los problemas de otros son mayores, no ayudará a cicatrizar mis heridas. Mencionando que el tiempo cura todo, no hará que muera esta maldita soledad que me consume. Gritando que vea más allá de mis problemas, no hará que ellos se marchen. Pidiendo que me perdone, no limpiará mi pasado.

Necesito tomarme mi tiempo. Necesito sufrir éste momento. No rebajes mis sentimientos.

Cuando te pongas en mis zapatos, quizás tampoco lo soportes, así que no me juzgues.

Solo toma mi mano y llora conmigo.