Caminos diferentes.

Intenté olvidarme de ti, me fui lejos, conocí a otras personas. Pero tu mirada no dejaba de seguirme.

Eres lo más hermoso del universo y tú sabes que daría todo por ti.

Dejaré que esta carretera borre cada recuerdo. Cada metro, cada centímetro me alejará de tu mirada. Será doloroso. Intenso.

Mi amor no fue suficiente. Quizás el caliente asfalto derrita todos estos sentimientos.

Miles de personas pasan por mi ventana, desconozco sus sentimientos y lo que piensan, igual que me pasaba contigo.

Debemos tomar distintos caminos. Siento que muero, estoy quebrado. Pero hay mucha oscuridad antes del amanecer.

Mil kilómetros siento que no serán suficientes. Sé que lo lograré, en esas nuevas calles el puerto seguro encontraré.

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Mi poesía eras tú.

Yo esperaba tu respuesta, imaginaba otra realidad.

Revisaba los mensajes a diario pensaba que podrías contestar. Decidí creer en las fantasías y cuentos de hadas que me contaba mi madre. En todas las poesías que leía, mi mente dibujaba tu mirar. Lloraba, pedia aunque sea una señal.

Es horrible vivir de sólo esperar. Quizás hoy, puede ser mañana y existe el nunca pasará. El tiempo no pasa en vano, el deja sus marcas, cosas que jamás olvidaras. He dejado de creer en la mentira de que el tiempo cura todo. Ahora creo que la distancia es necesaria para mi vida.

Necesito esos mil kilómetros lejos lejos de ti. Voy a invertir esos mil años tratando de sobrevivir sin tu amor. Es tiempo de partir. Di hasta lo imposible. Renuncié a mi vida por ser parte de la tuya. Mi poesía era tú, ahora eres un cruel cuento el cual debe terminar.

Decisiones

Es complicado afirmar si una decisión es buena o mala.

Dicen que por sus consecuencia puedes saberlo pero muchas veces una buena decisión puede traer duras consecuencias.

Quizás por ir en busca de tu felicidad decides divorciarte y eso trae cantidad duras consecuencias judiciales, emocionales y familiares.

Ese oscuro momento cuando esperas que tipo de consecuencias traerá tu decisión te hace dudar.

Muchas veces la vida decide por nosotros.

La muerte no lo decidimos.

La enfermedad no la decidimos.

Poco es lo que realmente decidimos en la vida, nisiquiera el nombre nuestro lo elegimos.

La Cura

Sabemos lo que necesitamos. Aunque nos duela tenemos que admitirlo.
Buscamos la manera de remplazarlo. En esta larga carretera llamada vida buscamos sanar nuestro dolor con pomadas momentáneas, pero preferimos no curar la herida.

Buscamos dopar nuestro dolor con drogas, sexo, dinero. Muchos hasta compramos compañía.

Llega el momento en que lo que realmente necesitamos queda oculto en nuestra adicción.

Nos hace sentir cómodos, valientes, fuera de esta realidad. Nos preguntamos a diario por qué algo tan hermoso al final nos hace daño tambien.

Nos entregamos al vicio sin condiciones.
Callamos nuestra humana necesidad con parches momentáneos.

Todos los humanos necesitamos sentirnos amados y aceptados. Eso sumado a otros problemas nos hace hundirnos.

Estamos acostumbrados a no prestar atención a las causas.
Si nos duele cualquier parte de nuestro cuerpo tomamos algo para quitarlo.

Si tenemos fiebre, tomamos algo para bajarla.
Nunca buscamos atacar la causa, solo calmamos el efecto.
Cuando llega el momento de querer dejar la adicción, nos damos cuenta que caemos, caemos y caemos. Sufrimos por eso y sentimos que estamos en un hueco del cual no podemos salir.

Hay que darse cuenta que toda adicción es sencillamente un efecto y para salir hay que atacar la causa.

Adiós.

Yo hubiera tatuado la luna con tu nombre si me lo pidieras. Nada podría etiquetar de imposible a la hora de complacerte.

Eras mi delicada rosa en mi pequeño planeta.

Quería entregarte mi presente y mi futuro. Dedicarte cada momento de mi existencia. Llevarte a las nubes y hacerte dar carcajadas de felicidad.

Soñaba que con nuestro acto de amor, pudiéramos hacer florecer la más hermosa descendencia.

Yo seria para ti y tu serias para mí.

Las ganas de perderme en tus rosados labios me hacían luchar contra cualquier obstáculo.

Me imaginaba a mis dedos recorriendo cada centímetro de tu cuerpo. Mis labios bajando por tu espalda. Mi ojos comtemplando aquéllos lugares que pocos han contemplado.

Intenté enviarte miles de señales. Procuré que lo nuestro se hiciera realidad.

Ahora me doy por vencido. Renuncio a tener tu amor. Me despido de este deseo de besar tus labios.

Adiós.

Adiós.

Yo hubiera tatuado la luna con tu nombre si me lo pidieras. Nada podría etiquetar de imposible a la hora de complacerte.

Eras mi delicada rosa en mi pequeño planeta.

Quería entregarte mi presente y mi futuro. Dedicarte cada momento de mi existencia. Llevarte a las nubes y hacerte dar carcajadas de felicidad.

Soñaba que con nuestro acto de amor, pudiéramos hacer florecer la más hermosa descendencia.

Yo seria para ti y tu serias para mí.

Las ganas de perderme en tus rosados labios me hacían luchar contra cualquier obstáculo.

Me imaginaba a mis dedos recorriendo cada centímetro de tu cuerpo. Mis labios bajando por tu espalda. Mi ojos comtemplando aquéllos lugares que pocos han contemplado.

Intenté enviarte miles de señales. Procuré que lo nuestro se hiciera realidad.

Ahora me doy por vencido. Renuncio a tener tu amor. Me despido de este deseo de besar tus labios.

Adiós.