19 centímetros

Me miro desnudo frente al espejo y me pregunto cómo pude dejar que 19 centímetros controlaran mi vida. En comparación a mí, él es un ser pequeño.

Tal como él señor de la esquina se deja dominar por un pequeño cigarro, yo me dejo guiar por unos cuantos centímetros.

Dolor me ha traído, y yo diría que mucho. Esa extraña sensación dentro de él que pide más y más. Un deseo insaciable. Él es un animal que solo se deja llevar por sus instintos. Pero yo no quiero participar en los juegos de ese animal.

Satiriasis.

Adicción.

Desconexión.

Catarsis.

Desde aquella primera vez el deseo crece y crece. No sé cómo contenerlo. He pensando en cortarlo. He tomado muchos ansiolíticos pero no le causan efecto.

Mi infierno mide solo 19 centímetros. Estoy cansado. Ya no sé que hacer.

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Una Nueva Esperanza.

Quiero vivir, deseo sentir eso que llaman vida.

Caminar sin centrarme en el pasado, solo disfrutar el presente.

Escuchar a un niño llorar, sin sentir envidia de su llanto.

No centrarme nunca más en mis errores y enfocarme en encontrar nuevos logros.

Conocer nuevas sensaciones, sentir que hay otras cosas que pueden hacerme volar aparte de la masturbación.

Deseo sentir que valgo, que tengo propósito.

Dejar toda máscara y ser el «Yo» real.

Dejar mi adicción a un lado y sentir que solo necesito de mí mismo para ser feliz.

Una muerte se acerca.

Puedo no tener un hermoso pasado. Puede que me espere un horroroso futuro. Pero el presente es mio y voy a aprovecharlo.

Gracias a todos mis lectores por ser parte de éste presente.