Caminos diferentes.

Intenté olvidarme de ti, me fui lejos, conocí a otras personas. Pero tu mirada no dejaba de seguirme.

Eres lo más hermoso del universo y tú sabes que daría todo por ti.

Dejaré que esta carretera borre cada recuerdo. Cada metro, cada centímetro me alejará de tu mirada. Será doloroso. Intenso.

Mi amor no fue suficiente. Quizás el caliente asfalto derrita todos estos sentimientos.

Miles de personas pasan por mi ventana, desconozco sus sentimientos y lo que piensan, igual que me pasaba contigo.

Debemos tomar distintos caminos. Siento que muero, estoy quebrado. Pero hay mucha oscuridad antes del amanecer.

Mil kilómetros siento que no serán suficientes. Sé que lo lograré, en esas nuevas calles el puerto seguro encontraré.

El inmigrante volvió.

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Acabo de regresar a mi país (Venezuela). Miles de moscas me rondan. Conozco sus intensiones. Piensan que traigo mucho dinero del extranjero. Ven que traigo celular nuevo y sus ojos salen de su órbita.

Idiotas.

No saben que traigo algo mas importante.

Me traje a mí mismo.

Ser inmigrante no es un cuento de hadas. El sueño americano es una mierda.
Afuera obtuve más enseñanzas que dinero.

Aprendí el verdadero valor del duro trabajo. A comprar cosas sudándomelas hasta el cansancio.

Aprendí el verdadero valor de tenerme a mí mismo. A reír de mis victorias, a consolarme mis derrotas.

Conocí las caras de la hipocresía. Ese «hermano» que su único propósito es chuparte como sanguijuelas.

Vi lo que significa dar sin esperar nada a cambio. Conocí que el verdadero amor no se encuentra únicamente en una pareja. Recuperé la esperanza en la humanidad.
Conocí el capitalismo, el consumismo. Ya puedo juzgar con bases y no solo de oídas.

Mi vocabulario aumentó en gran manera.

Aprendí que no necesitas ser millonario para ser hospitalario. Con un vaso de agua basta.

Vi mi verdadero poder.

Me atreví a invitar a una chica a salir y acepto.

Deje a mi pasado atrás por un momento.

Personas que no me conocían me enseñaron lo que es el verdadero amor.

Lloré al despedirme por primera vez.

Lloraron por mi.

Dije muchas groserías sin sentirme mal.

Alquilé mi primera casa. Compré mis primeros enseres. Sentí lo que es decir «Esto es mío».

Di el máximo y triunfé.

Vacío.

Me siento un poco culpable, no extraño nada de lo que dejé en mi pais.

No extraño ni a mi familia, ni a mis vecinos, a nadie.

Dentro de mí siento que se han roto todos los lazos. Ahora estoy acá y no siento la necesidad de hacer amigos, ni de crear relaciones.

Estoy amando la soledad.

También emigré sentimentalmente

Primera semana.

Comenzar de cero no es sencillo. Empezar una revolución no trae felicidad inmediata.

Tuve que irme mi país. Ahora debo agregar a mi curriculum: Vendedor de café, Vendedor de helados y Recogedor de botellas de plástico.

Esta nueva temperatura asfixia mis pulmones.

Al ver la riqueza de esta nueva tierra me he dado cuenta lo ridículos que somos al no valorar lo que tenemos.

En la abundancia no hay crecimiento. En la abundancia no hay evolución.

A pesar de todos estos cambios me siento feliz.

Siento mas ganas que antes de luchar. No puedo negar que algunas veces lloro pero sé que para mí quizás pueda existir un mañana.
Pero por lo menos me conformo con el hoy.

Ya la masturbación no es mi escape. Solamente en una breve distracción.

Colombia me ha recibido con los brazos muy abierto y se los agradezco.

País hermoso. Gente maravillosa.

El emigrante.

Cierro la maleta. No dejo que entre dolor, culpa, traiciones. Mi viaje es un nuevo comienzo.

Llevo la esperanzas al máximo. Mis ganas de lograr mis sueños nunca estuvieron más tan altas.

Muchos gritan que quiero escapar, pero si así es cuál es el problema.

Quiero dejar todo atrás. Pasado, tristezas, remordimientos.

El deseo de comenzar desde cero me ha seguido desde hace mucho tiempo. Es tiempo de darme eso que tanto necesito.

Montarme en la motocicleta y viajar de pueblo en pueblo sin rumbo fijo.

Probar comidas diferentes. Besar nuevos labios. Hacer nuevos amigos. Sentirme útil.

De eso es que se trata.

Ver que el mundo es mucho mas allá que el cuartucho de mi depresión.

Probar que el amor existe.

Sentir que el sexo no es solo placer sino una infinidad de sensaciones que te unen a otra persona.

Quizás tú que lees esto seas esa persona que está a punto de cambiar mi vida, así que recibeme cuando visite tu ciudad.

Emigrar

Me duele con toda mi alma. No quisiera hacerlo. Pero necesito buscar mi paz, encontrar mi destino.

Estar acá es tóxico para mí. Me causa dolor. Me recuerda mi pasado.

No sé las consecuencias que tendré, pero quiero arriesgarme. Quiero dejar todo atrás y comenzar de nuevo.

Este es el comienzo del mañana. Es el nacimiento de una nueva esperanza.

Me duele dejar lo que amo. Me aterra no conocer los nuevos retos.

Es una maldita obligación. Es emigrar.

Todo será nuevo. Tengo que aprender.

Espero encontrar mi verdad. Encontrar libertad.

Algo dentro de mí dice que no debo irme pero sé que es necesario hacerlo.

No todo es como quisiera.

Intenté estar aquí. Intente luchar con mis demonios. Pero no lo logré.

Es tiempo de renacer.

No me trago eso de que no podemos ser completamente felices.