Cerrar Ciclos.

Hablar sobre cerrar ciclos es sencillo, pero llevarlo a la realidad es muy difícil.

Cerrar ciclos conlleva sufrimiento. Es dejar ir lo que que tanto anhelabas no perder. Es decir la verdad cuando preferías vivir en una mentira.

Quizás huías de las consecuencias de enfrentar el problema. Ahora tienes que nada en el mar de penalidades.

Pero algo dentro de ti lo pide a gritos. Deseas ser libre. Quieres saltar ese obstáculo y dejarlo atrás. Seguir con tu vida es el propósito mayor.

Cerrar ciclos es difícil y en ocasiones doloroso pero es necesario.

La señora.

Llegaste sin aviso. Tomaste un cuchillo y abriste nuevas heridas y sacaste a relucir viejas.

Entraste cubierta de lágrimas. Serviste la mesa de dolor y desilusión. Cuán esperada eras para ella, cuán amarga eres para otros.

Traes gritos, llanto y dolor. Todos te odian.

Quiebras orgullos y enemistades.

A tu fuerza nadie puede decir que no. Ni siquiera pueden pedirte un poco de tiempo. Solo queda rendirse.

Llora, grita, patalea. Igual no puedes hacer nada.

Ella vuelve al rico pobre, al fuerte débil.

Deja muchas palabras por decir y cientos de sentimientos por expresar.

Acaba con tus planes sin importar cuanto duraste trabajando en ellos.

Ella mata tus esperanzas.

Ella es la señora muerte.

El comienzo.

Pude ver mi futuro en tus ojos.

Queria correr a tu lado y comenzar nuestra historia.

Perdí la respiración mientras contemplaba tu rostro.

Quizás eres una alucinación producida por mi gran deseo reprimido de amar.

Estabas allí, sentada con tu mirada fija en aquel libro; cuanta envidia sentí de que tus ojos no estuvieran fijos en mí.

Te encontré en el lugar que menos esperaba. Solo necesitaba veinte segundos de valentía para acercarme a ti y conocerte pero no pude tener ni siquiera un segundo.

Ahora solo me maldigo y me lamento por no saludarte y tener el privilegio de escuchar tu voz.

Pero juro que regresaré y volveré a verte. Me presentaré y me esforzaré en tener la valentía suficiente para que nuestra historia comienze.

Tus óvulos han enamorado a mis espermatozoides.

David y Goliat

Trato de ser fuerte y no lo logro.

Soy una lágrima que intenta ser imparable como el mar. Soy un suspiro que trata de ser impetuoso como el viento. Soy una pequeña ancla sosteniéndose con fuerza para luchar contra la angustiosa tormenta. Soy una cucaracha que lucha para sobrevivir a la pisada de un elefante. Quizás soy un David que intenta exterminar a mi Goliat.

Debo aceptar lo que soy.

Debo aceptar mi inminente muerte.

Debo dejar que este dolor me consuma, quizás algún día todo esto termine.

No-Bio

No me siento vivo. Puedo ver y moverme pero me siento ireal. Me pregunto qué soy.

Todos me miran esperando algo que quizás no pueda dar. Pero solo tengo que callar y seguir ordenes. Sé que si solo hago lo que los demás desean, me hará dejar de razonar pero quizá fui creado para solamente buscar la aprobación de otros.

Ellos no piensan en mis sentimientos, me ven como una máquina que tiene que seguir las directrices de la sociedad 

 ¿Es tan malo desear algo más? 

Si tan solo pudiera demostrarles lo que siento, pero sé que seria una perdida de tiempo.

Ellos ven mi falsa sonrisa y piensan que estoy bien, miran mi tristeza y piensan que estoy estoy dramatizando.