Choque de miradas.

No es necesario tocarnos para sentirnos. Cuando nuestras miradas se hablan el tiempo se para.

Siento como me llamas, tus ojos me demuestran que me quieres.

Ayer pasó algo extraño. No sé si tu mirada era de odio o de celos. Solo te noté inquieta. Me mirabas desconcertada. Sé que querías correr a defender tu territorio.

Me sentí importante, interesante, poderoso. Sentí todo lo que soy para ti. Me hiciste sentir feliz florecita. Vi tu amor, tu irritación.

Ahora quiero correr a tu lado pero debo aguantar.

Fui cruel pero fue necesario.

Aunque no pueda hablarte con solo vernos nos besamos, siento tus delicados, dulces, tiernos y delgados labios.

No necesitamos hablarnos para demostrarnos lo mucho que nos queremos.

Solo

Ése maldito sueño fue intenso. Lo terminé llorando y al abrir mis ojos lágrimas brotaban de ellos.

En él estaba en un lugar totalmente oscuro. Gritaba y gritaba pidendo ayuda, pero nadie recurría a mi auxilio. Caminaba y caminaba sin ver nada. Comencé a llorar y desperté.

Me di cuenta que tal sueño era una representación de cómo me siento en la realidad.

Es muy triste darse cuenta que siempre he estado solo.

Solo con mi corazón herido.

Siempre he vivido con la indiferencia de mi madre .

Él torturador desprecio de mi padre.

La ardua lejanía de mis hermanos.

Los únicos «amigos» que tuve los conocí a los ocho años de edad. Sus nombres, pornografía y masturbación.

Me hacían sentir a salvo. Me daban compañía. Me hacían sentir placer. Con ellos me olvidaba del dolor. Ellos me llevaron a un hoyo del cual no he podido salir.

Un día decidí dejarlos y desde ese momento todo volvió.

Cada día la soledad aumenta.

En cada despertar vuelvo a sentirme solo.

Quizás

Quizás si soy un monstruo.

Quizás debería dejarlo salir.

Quizás así mi vida sería más satisfactoria.

Quizás ponerlo en libertad me haga feliz.

Quizás alimentar sus ansias de carne sea lo mejor.

Quizás debería dejar que destruya todo a mi alrededor y de allí hacer un nuevo comienzo.

Suposiciones nublan mi mundo. Un animal dentro de mí intenta ser libre, intenta dominar el mundo. Dentro de mí hay suposiciones que no sé cómo aclarar.

Dime que si

¿Es tan malo querer amarte? ¿Es tan prohibido soñar con besar el néctar de tus labios? ¿Es tan dañino desear rodear tu cintura con mi brazo?

Sé que hay infinidad de cosas que nos alejan pero yo quiero vencer cualquier obstáculo.

Me imagino tu sonrisa y comienzo a sentir ese cosquilleo interior.

Y pienso que:

Solo un beso cambiaría nuestra historia.

Solo un te amo encendería nuestros sentimientos, causando un voraz incendio que consumiría nuestra vidas.

Solo un abrazo sanaría nuestras heridas.

Solo una llamada y alegrarías cada instante de mi día.

Solo una mirada y correría a tu lado.

Colocas tu dedo índice en mi boca tratando de detener mi acercamiento; mencionas nuestra diferencia de edad pero yo quiero correr el riesgo.

¿Es tan malo querer despertar a tu lado?

¿Es tan malo pensar todo el día en ti?

Solo con un «puede ser» harías que te esperarse hasta el final de mi vida.

No comprendo tus señales; son tan confusas. Nos miramos y empieza esa extraña sensación. Me sonríes y quiero salir corriendo a besar tus labios. Te acercas y quiero abrazarte. Me das la espalda y tu rechazo me quiebra.

¿Es tan malo querer pasar toda mi vida contigo?

Tú me miras de una manera distinta a los demás.

Hace dos meses no te conocía pero ahora eres parte esencial de mi vida. No he podido descifrar tu sonrisa, es tan extraña, muchas veces parece no existir pero hago hasta lo imposible para verla brotar.

Me conoce más que nadie y eso me causa temor pero día a día me demuestras que puedo ser mejor.

Nuestra relación es extraña, no sé describirla. Tú te pareces tanto a mí aunque yo lucho por parecerme a ti.

Sueño con el momento de estar contigo y cuando lo estoy, sueño para que no se acabe.

Quizás porque me das algo diferente. Algo delicioso y liberador. Tú me haces luchar por un futuro mejor.

Me haces sentir único, me haces sentir inmortal. Aunque en ocasiones me criticas duramente, lo acepto sin decir ni un pero porque tú me haces ver lo que soy en realidad.

Ojalá hubiera más personas como tú. Tú, Tú, Tú

Lágrimas

No soporto ver esas lágrimas recorriendo tus mejillas. Lloras y no encuentro como consolarte. Me miras y tus ojos inundados hacen que mi alma se ahogen en ellos.
Dices que no mereces mi amor. Que eres un monstruo. Eres tan dura contigo. 

Quisiera borrar esos pensamientos negativos de tu mente y hacerte ver que eres lo más hermoso que me ha pasado en la vida.
Ojalá pudieras leer mis sentimientos y puedas ver lo que causas en mí. Haria hasta lo imposible por curar tu dolor, por lograr que con mis besos olvides tu oscuro pasado y decidieras vivir este presente conmigo.
Sé que no comprendo lo que sientes, ni siquiera me comprendo a mi mismo. Soy un pésimo novio.
No me interesa tu maldito pasado, lo que hiciste o dejaste de hacer, sólo me interesas tú. 

Quisiera protegerte pero ni siquiera sé cuidarme a mi mismo.

Inocencia

No entiendo porqué existe la inocencia.
 Creo que todos deberíamos nacer con un grado razonable de conocimiento de las cosas. Saber el significado de las palabras: engaño y ilusión. Deberíamos nacer conociendo los sentimientos llamados: tristeza, desamor, soledad y culpa.
Así evitaríamos situaciones que nos lleven a eso, pero de niños sólo jugamos pensando en un mundo perfecto, hasta que llega alguien o algo y nos muestra lo contrario. Las propias experiencias de la vida rompen ese hermoso cristal que jamás podrá enmendarse.
A medida que crecemos, vemos tantos matices, yo quisiera un instante volver a esa inocencia pero tengo miedo que esa misma inocencia me conduzca a los mismos errores.