Mi poesía eras tú.

Yo esperaba tu respuesta, imaginaba otra realidad.

Revisaba los mensajes a diario pensaba que podrías contestar. Decidí creer en las fantasías y cuentos de hadas que me contaba mi madre. En todas las poesías que leía, mi mente dibujaba tu mirar. Lloraba, pedia aunque sea una señal.

Es horrible vivir de sólo esperar. Quizás hoy, puede ser mañana y existe el nunca pasará. El tiempo no pasa en vano, el deja sus marcas, cosas que jamás olvidaras. He dejado de creer en la mentira de que el tiempo cura todo. Ahora creo que la distancia es necesaria para mi vida.

Necesito esos mil kilómetros lejos lejos de ti. Voy a invertir esos mil años tratando de sobrevivir sin tu amor. Es tiempo de partir. Di hasta lo imposible. Renuncié a mi vida por ser parte de la tuya. Mi poesía era tú, ahora eres un cruel cuento el cual debe terminar.

Palabras de un moribundo.

Te vi y te amé. Me viste y me congelé. No supe que hacer, mi universo eres tú pero siento que no tengo el equipo necesario para navegar en él. Eres mi punto débil pero no deseo evitarte.

Me enloqueces. Me aturdes. Es tan terrorífico saber que nunca serás mia.

Florecita, dueña de mis sueños y deseos. Patrona de mi presente y futuro. Amante prohibida.
Debo irme, tengo que dejarte. Claudicar es doloroso pero necesario.

Eres mi sueño no realizado

La señora.

Llegaste sin aviso. Tomaste un cuchillo y abriste nuevas heridas y sacaste a relucir viejas.

Entraste cubierta de lágrimas. Serviste la mesa de dolor y desilusión. Cuán esperada eras para ella, cuán amarga eres para otros.

Traes gritos, llanto y dolor. Todos te odian.

Quiebras orgullos y enemistades.

A tu fuerza nadie puede decir que no. Ni siquiera pueden pedirte un poco de tiempo. Solo queda rendirse.

Llora, grita, patalea. Igual no puedes hacer nada.

Ella vuelve al rico pobre, al fuerte débil.

Deja muchas palabras por decir y cientos de sentimientos por expresar.

Acaba con tus planes sin importar cuanto duraste trabajando en ellos.

Ella mata tus esperanzas.

Ella es la señora muerte.

Sentirnos

Ella tomaba mi brazo con fragilidad, no podía pronunciar ni una palabra, su enfermedad no se lo permitía.

Podía sentir como sus energías se terminaban. Las lágrimas eran reprimidas para no derrumbar la poca entereza que en nuestros cuerpos se hallaba.

Caminábamos por aquel largo y frío pasillo. Ambos estabamos destruidos.

Ella deseaba sanar mis heridas. Yo deseaba intercambiarme con ella pero no tenia el poder para hacerlo.

Estabamos en situaciones distintas. Nos encontrabamos en polos opuestos. Yo sufría de depresión y nadie creía que eso fuera una enfermedad, ella tenia cáncer y ya era terminal.

Eramos tan diferentes pero por una extraña razón sabíamos cómo nos sentíamos.

Es complicado explicar ese momento, cuando dos almas tienen una conexión que solo ellos puedes sentirla. Cuando no hay necesidad de palabras. Lo único que es necesario es la inmensa empatia que rompe el plano físico y llega a lo espiritual.

Sabia que ella no tenia fuerzas pero el saber que estaba dispuesta a gastarla en mí, era el gesto más hermoso de este planeta.

Los dos queríamos descansar de este infierno que se llama «Vida». Ella logró descansar y yo sigo esperando el momento en que pueda besar a Morfeo y dormir en sus brazos por la eternidad.

Adiós

Te perdí. Lo siento pero fuí incapaz de luchar por tí. Él ganó tu corazón cuando yo volaba en otros corazones, muy tarde me dí cuenta que te amaba, que algo profundo dentro de mí quería que fueras mi presente y mi futuro.
Volví con infinitas ganas de recuperarte pero tú eras el precio que tenia que pagar por mis errores. Siento admitir que él es lo mejor para tí, yo solamente traería dolor y tristezas a tu vida pero aunque sé eso, no deja mi alma sentirse rota tal como un espejo vuelto pedazos por un accidente.
No sé sí llamarlo ladrón pero ahora lo único que en mi mente ronda es el pensamiento de que en estos momentos él es el motivo de tu risa y yo no. Sus labios surfean en los tuyos. Sus manos hacen lo que yo durante años soñé hacer con las mías. Él será el que todas las noches te diga te amo.
Te perdí y él gano el tesoro más hermoso del universo: Tu amor.