Solo

Ése maldito sueño fue intenso. Lo terminé llorando y al abrir mis ojos lágrimas brotaban de ellos.

En él estaba en un lugar totalmente oscuro. Gritaba y gritaba pidendo ayuda, pero nadie recurría a mi auxilio. Caminaba y caminaba sin ver nada. Comencé a llorar y desperté.

Me di cuenta que tal sueño era una representación de cómo me siento en la realidad.

Es muy triste darse cuenta que siempre he estado solo.

Solo con mi corazón herido.

Siempre he vivido con la indiferencia de mi madre .

Él torturador desprecio de mi padre.

La ardua lejanía de mis hermanos.

Los únicos «amigos» que tuve los conocí a los ocho años de edad. Sus nombres, pornografía y masturbación.

Me hacían sentir a salvo. Me daban compañía. Me hacían sentir placer. Con ellos me olvidaba del dolor. Ellos me llevaron a un hoyo del cual no he podido salir.

Un día decidí dejarlos y desde ese momento todo volvió.

Cada día la soledad aumenta.

En cada despertar vuelvo a sentirme solo.

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